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Nace en la UMH el “Netflix de la formación”

El Campus de Elche lanza una oferta de «nanocursos» con clases de entre cuatro y doce minutos e itinerarios específicos para aprender en cualquier sitio y momento.

   

Bautizado coloquialmente como el «Netflix de la formación», la Universidad Miguel Hernández (UMH) ha lanzado hace poco, y tras un año de pruebas internas, su plataforma de «nanocursos» on line de pago por licencia, lo último para aprender dónde y en cualquier momento a través de «miniclases», que se pueden visualizar en casa desde el ordenador, en la tablet sentado en el sofá o a través del móvil mientras esperas el autobús, por poner algunos ejemplos.

Se suma así a la Universidad de Alicante (UA), pionera en la introducción de los cursos de educación masiva online. La plataforma Unimooc nació en 2012, convirtiéndose en la primera de Europa en ofrecer estos cursos denominados «moocs» (massive open online course), explica su responsable, Luis Moreno. Hoy cuentan con 560.000 estudiantes inscritos, todo un éxito teniendo en cuenta que se apuntan entre 200 y 300 nuevos alumnos al día.

La UMH lo denomina Entorno Virtual de Aprendizaje Nanocursos, y está pensando no solo para los estudiantes más jóvenes, sino sobre todo para aquellos trabajadores que necesitan reciclarse y mejorar su formación, pero que no tienen tiempo de acudir a clase o de matricularse en cursos presenciales o semipresenciales.

La estructura es fácil y sencilla. La nueva plataforma ofrece «miniclases» de entre cuatro y trece minutos por lo general. Estas clases, normalmente unas 20, conforman uno de estos nanocursos, que suelen oscilar entre las dos y las cuatro horas de duración, aunque por lo general la oferta es de tres horas de enseñanza, que se pueden detener y continuar en cualquier momento siempre.

A partir de aquí, y absolutamente de manera libre y autoconfigurable la más de las veces, el interesado puede optar por rutas de aprendizaje, que es un conjunto de nanocursos que en suma representarían unas 12 horas de clase en total.

Asimismo, si el estudiante quiere ir más allá sobre alguna materia, puede optar por lo que se denomina canal (actualmente hay habilitados el canal Veterinaria, Promoción Interna y PAS, pero llegarán más), donde la posibilidad de escoger nanocursos se multiplica. Borrás explica que mes tras mes se van a ir incorporando nuevos contenidos, los cuales han sido testeados a lo largo de un año por los propios trabajadores de la institución universitaria, todo ello en un proyecto en el que han trabajado más de cien profesores.

En el caso de la UA la filosofía de Unimooc, que cuenta con el respaldo de Google y Banco Santander, es que el alumno aprenda a su ritmo a través de una serie de vídeos de entre tres y cinco minutos de duración que junto a un contenido extra sobre la materia, enlaces y actividades componen cada curso.

«Tenemos cursos abiertos y otros cerrados para empresas e instituciones», indica Moreno. La mayoría de los «moocs» son gratuitos y otros utilizan el modelo «freemium» en los que el alumnos accede de manera gratuita a los contenidos y paga una pequeña cantidad por la obtención del diploma.

Unimooc dispone actualmente una treintena de cursos abiertos, sobre todo enfocados al emprendimiento y las nuevas tecnologías. Los más populares son los de economía digital, start- ups, turismo y nuevas tecnologías, pero también los hay de arquitectura o sobre cómo hacer negocios en China o emprender en Silicon Valley. El próximo en salir versará sobre economía colaborativa ante la «elevada demanda», afirmó Moreno, que destacó que «también fuimos los primeros en incorporar uno sobre bitcoin en español». La duración de los «moocs» es variable y oscila entre las 40 horas del curso sobre start-ups hasta las 7 del papel de asesor financiero en el emprendimiento. «Cuando hablamos de educación abierta, ésta lo es también en el tiempo. Nosotros no cerramos los cursos, los actualizamos. Los cursos siempre están disponibles, de manera que el usuario puede empezar, pasar a otro y volver a seguir haciendo módulos en el primero hasta completarlo cuando mejor le venga», señala Moreno desde la UA.

«Es como si en Spotify las canciones fueran las nanoclases y la playlist fuera la ruta de aprendizaje», explica Fernando Borrás, vicerrector de Planificación de la UMH, quien señala que mes tras mes se van a ir incorporando nuevos contenidos, los cuales han sido testeados a lo largo de un año por los propios trabajadores de la institución universitaria, todo ello en un proyecto en el que han trabajado más de cien profesores.

Acceso

¿Y cómo se accede? Pues directamente a través de nanocursos.com, donde se ofrecen varias de estas miniclases de forma gratuita a modo de prueba. Si el alumno está interesado definitivamente en sumergirse en esta nueva modalidad de formación, tendrá entonces facilidades también de tipo económico: por cinco euros hay acceso limitado a una hora de contenidos por tiempo ilimitado; si hay grupos o empresas interesadas para formar a sus trabajadores, las bonificaciones pueden ser de hasta el 45%; pero si lo que se quiere es tener acceso a absolutamente todos los contenidos, como si de un canal de TV de pago se tratara, la tarifa plana es de 100 euros (más IVA del 21%) para todo un año.

De momento, la UMH ya ha subido a la plataforma casi 120 cursos, más de 360 horas de formación que van a ir aumentándose paulatinamente porque la Universidad entiende que esto es algo que tiene que estar vivo.

«En Estados Unidos está establecido que se hagan unas 40 horas de formación por parte de los trabajadores para estar al día en su profesión. Aquí en España, las empresas disponen de 20 horas para ello. Con estos nanocursos ya no hay excusa», apunta Borrás, quien señala que la UMH, además de ofrecer esta educación personalizada, está facilitando así la opción de formarse fuera y dentro del entorno de trabajo.

Fernando Borrás
«Es como si en Spotify las canciones fueran las nanoclases y la playlist fuera la ruta de aprendizaje»
Fernando Borrás
Vicerrector de Planificación de la UMH

Para el mencionado vicerrector esto viene cambiar el paradigma de cómo se ha venido impartiendo la enseñanza hasta ahora y supone en cualquier caso adaptarse a las nuevas tendencias.

El catálogo de miniclases y «nanocursos» incluye títulos tan variados como «Administración Electrónica. Seguridad y protección de datos», «Cómo separar el grano de la paja en internet: Content curation», «Contabilidad analítica», «Del uso sexista al lenguaje inclusivo», «Manejo avanzado de WordPress», «Gestión del riesgo por agentes biológicos en el trabajo» o «La revisión de actos en vía administrativa: la revisión de oficio y los recursos administrativos».

 

Y ya se han suscrito 900 personas.  El «microlearning» ha llegado por tanto para quedarse, con el fin de que el interesado pueda «aprender cosas útiles en poco espacio de tiempo. Ha pasado en la música y en el entretenimiento y también antes o después tenía que llegar a la enseñanza», apunta Fernando Borrás.

Estos cursos están también pensados de cara a los funcionarios de las distintas administraciones, las cuales precisan de un proceso de digitalización vía formación, según recuerdan desde el campus de Elche.

La UMH, además, va a apuntar también a las pequeñas y mediana empresas. Quiere crear un canal específico para PYMEs. «El 75% de esas empresas no hace formación, porque cuenta con poquísimos trabajadores», indican desde la Universidad ilicitana, que está buscando colaborar en este sentido con la Asociación del Terciario Avanzado.

El cursar y superar los «nanocursos» de una ruta determinada permitirá obtener al estudiante un cerficado (cuyo pago es aparte) tras superar una prueba de conocimientos. En definitiva, esta formación de la UMH, a la que ya están suscritas unas 900 personas, según fuentes universitarias, complementaría y actualizaría la obtenida en los centros de formación profesional y universidades, de manera que el egresado pueda estar reciclándose así continuamente.

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